CHISPA, Inc.
(Conciencia Humanitaria Inspirada en la Solidaridad y Protección a los Animales)

     CHISPA es una organización sin fines de lucro, debidamente incorporada en el Departamento de Estado de Puerto Rico (Núm. Registro 62587) cuya misión es ser parte activa de las soluciones no violentas para los animales sin hogar en Puerto Rico. El nuestro es un enfoque diferente que no envía mensajes de violencia a nuestra niñez y juventud, sino uno de compasión y respeto hacia los seres vivientes desvalidos. Nuestro principal objetivo es esterilizar o castrar los animales que podamos en nuestra región para ayudar a frenar la sobrepoblación que existe actualmente en las calles de Puerto Rico y que cada uno de estos animalitos tenga un hogar amoroso. Con SU AYUDA podemos lograrlo. Haga su donativo hoy y juntos estaremos haciendo la diferencia. 
       El 100% de todos los donativos se utiliza directamente para el beneficio de los animales ya que todas las personas que componemos la organización somos voluntarias y no devengamos sueldo ni beneficios por nuestra labor. Además, como utilizamos hogares temporeros para los animales rescatados mientras les conseguimos hogares permanentes no tenemos instalaciones ni empleados, ni los grandes gastos que esto conlleva. Por lo que su donativo paga los servicios veterinarios, los análisis, los tratamientos, las medicinas, las vacunas, las esterilizaciones o castraciones y los alimentos para estos animales rescatados de la calle necesitan beneficiando directa y exclusivamente a los animales rescatados. 
        La organización la preside Rosa N. Ramos Medina, maestra de Español de escuela secundaria en Vega Baja. Para mayor información pueden comunicarse por correo regular, por correo electrónico o por teléfono utilizando la siguiente información:

PO Box 1987
Manatí, Puerto Rico 00674 – 1987

Teléfono: (787)946-4222

Correo electrónico: proyectochispa.pr@gmail.com


mailto:proyectochispa.pr@gmail.comshapeimage_1_link_0


El Dar y El Recibir


Mi mamá, a sus ochentiséis años, vive sola porque no quiere dejar su casa y mucho menos su "independencia". Vive en una urbanización  que tiene un pequeño centro comercial en donde siempre hubo un supermercado, hasta hace poco. Una de mis hermanas y yo la llevamos a comprar sus alimentos con cierta frecuencia. Pero, a veces, ella se nos escapa y se nos va sola a un supermercado que está en la urbanización aledaña a la suya. Se va sola y caminando. No sé la distancia exacta, pero es un poco lejos.


Un día de esos fue y compró varias cosas. Diez cajitas de leche UHT y otros artículos. Los cargó en un carrito de hacer compras que ella tiene; y caminó de regreso a su casa. Lamentablemente había pasado mucho tiempo desde el desayuno y  estando ya cerca de su casa se mareó y desorientó. Se perdió. Aturdida y asustada se detuvo, y se recostó de la verja de una casa. Varias personas pasaron por el lugar, pero ella no se atrevió a pedirles ayuda. En ese momento un muchacho que pasaba por el lugar se ofreció a ayudarla, junto a su hermana. Mi mamá, aunque pensó que no los conocía, se dejó llevar.


Al día siguiente me llamó y me contó lo sucedido. Me dijo que ellos le informaron que vivían en la otra calle con su mamá. Ella quería llevarle un regalo de agradecimiento a la señora. Compramos una planta ornamental, y allá fuimos. Mi mamá sabía la calle , pero no recordaba el número. Así que llamamos en varias casas. Casi nadie nos atendió. Bueno, encontramos la casa. La señora nos atendió muy amablemente. Sus hijos ya le habían contado todo el suceso. Mi mamá creía que ellos llevaban  poco tiempo viviendo allí, también pensaba que eran mucho más jóvenes. La muchacha es doctora en el Hospital Centro Médico, de Puerto Rico. No recuerdo en qué trabaja el muchacho.


Yo quedé agradablemente sorprendida por lo que motivó a estas personas para ayudar a alguien. Ellos sí reconocieron a mi mamá. Recordaron que cuando eran pequeños, en navidades, iban solitos por las casas del vecindario trullando (cantando); y que la única que les abría la puerta y les daba dulces era ella, mi mamá.


Recordé entonces, que lo que damos , no importa el tiempo que pase, siempre se nos regresa, porque dar es recibir.                                           


Por: Tere Ramírez

 

Una de nuestras lectoras, Yaneris Alvarado, nos escribió con el deseo de  compartir un detalle el cual para ella y posiblemente para la gente de Cokikarma serviría de

de ejemplo. 

Me alegra saber que viene de una joven que aprecia lo que en su familia ocurrió y como a ella le ha hecho sentirse orgullosa.

Yaneris nos menciona:  “Mis bisabuelos son de Cayey y hace alrededor de cuatro años cumplieron siete décadas juntos.  Su bisabuela murió hace tres años pero su bisabuelo continua vivo y actualmente cuenta con noventa y cuatro años.”

Que bueno que para Yaneris,  el compartir muchos años de vida juntos hacen una diferencia cuando existe el amor y el respeto. Todavía hay juventud que valoriza lo que es la unión familiar.



Yaneris

Hasta luego, Mamaben

Un día como hoy hace un año decidí enfrentar por segunda vez en mi vida a la muerte. Me empeñaba en hacer lo imposible para vencerla. Pasó un día y seguía decidida en enfrentarla. Pero ya no pude, sus ganas eran menos. Estaba muy débil, ya estaba cansada. Era mi abuela, el domingo, 22 de agosto de 2010, antes del medio día me miro por última vez y decidió emprender su vuelo. Por eso quiero dedicarle estás palabras. Se que no me leerá, pero se que se fue sabiendo que la amaba demasiado, porque así se lo demostré a lo largo de su enfermedad y en esos dos días de lucha. Fueron dos días intensos, pero me crecí, me hizo crecer. La extraño como a nada, sus ocurrencias, sus anécdotas y sus preguntas de donde quedaba el servicio en su propia casa y claro, cada vez que me preguntaba donde estaba la letrina. A ella, quedan dedicadas mis palabras de hoy. Hace un año que te fuiste como un pajarito. Me despediste con una mirada tierna y con dolor. Recuerdo que sentí culpa. Pensé que te había dado demasiada comida. Te confieso que guarde la esperanza de que me volvieras a recibir. De que me dijeras; “la nena”, como cada viernes cuando llegaba. Extraño acostarme a tu lado y molestarte. Ese olor que tenías, era tan rico. Me gustaba darte la comida. Aún recuerdo cuando te di tu primer suplemento, mami no me creía que te lo habías tomado. Mami siempre consintiendote. Cuantas memorias tengo tuyas. En estos días me he dado cuenta de que no estás. Me he dado cuenta de que te fuiste.

De que tu olor ya va desapareciendo. Me he dado cuenta que te extraño mucho. Te extraño tanto... No sabes la falta que me haces. Tuvo que pasar casi un año para notar tu ausencia. Tu te fuiste y yo me fui a buscar mi camino. Decidí buscar mi futuro. Quiero que sepas que lo estoy formando. Cuando llegue a ese escalón que tengo como meta ahora, te prometo que será dedicado a ti. Porque fuiste mis ganas de vivir. Mis fuerzas de para levantarme cada mañana. Me pusiste grandes retos y todos los vencí. Gracias por esa oportunidad. Gracias por dejarme mostrarte mi amor. Se que en ocasiones me sentía cansada, pero no te fallé. Allí estuve hasta que con tu mirada me dijiste: “hasta luego”.

Publicado por Sarybell

elpuntoantesdelanada.blogspot.com

 
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